jueves 7 de enero de 2010
Fondo del Libro: Autora de blog publica sus historias en libro impreso
Coté Santana Frigerio, una joven licenciada en Arte egresada de la Universidad Católica es la autora de cinco libros-álbumes que recogen vivencias, miedos, frustraciones, sueños y formas de vivir. La colección denominada "Cápsulas: Historias por Coté Santana" fue apoyada recursos del Fondo del Libro 2009.
Dentro de las motivaciones que tuvo la autora para dar vida a esta colección destaca su estancia en la ciudad de Londres, Inglaterra, hasta donde viajó para formar su taller de arte y hacer contacto con galerías. "Fueron escritos y dibujados por mí, entre Londres, Roma y Santiago, entre febrero y septiembre de 2008", dice.
Los primeros dos libros de la colección "Cleo" y "Peces", fueron creados durante la estadía en Londres de la joven autora. "Estos dos libros los animé en el computador narrados con mi voz y los subí a mi blog (www.cotesantana.blogspot.com ) para que mi familia y mis amigos acá en Chile, los pudieran ver y se sintieran más cerca de mí", admite.
Mostrando su trabajo en la web, las visitas al blog de Santana y a su sitio en Youtube se dispararon y ahí la artista se dio cuenta que los cibernautas se interesaron por su trabajo. "Así fue como me animé a escribir los otros tres libros y supe que tenía que publicarlos", reconoce Coté.
En 2005, Santana se adjudicó un Fondart regional por su exposición "La Salida es por Acá" presentada en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de
Traiguén, lugar donde se fue a vivir por un mes para realizar la obra in situ, oportunidad en que compartió con los niños, la comunidad y trabajadores del museo. Ahí fue que pensó que "si me gané el Fondart una vez para hacer esculturas, de seguro que puedo participar en el Fondo del Libro" reconoce.
De regreso en Chile, Santana armó nuevamente su taller y se dedicó a editar los libros. Así fue como se acercó a la Editorial Pehuén y les presentó su proyecto. En la casa editora felicitaron su idea, instándola a que su trabajo se concretara en una colección de libros. "Ellos me dijeron que no podían apoyar la colección completa, y me ofrecieron editar un libro por año, entonces me puse a pensar en cómo financiar mi idea y me acordé del Fondo del Libro, postulé la colección completa y me la gané", reconoce orgullosa.
Los libros de Coté Santana están ahora en las principales librerías del país en la Modalidad libro-álbum para público juvenil y adulto. Santana dice que la importancia del Fondo del Libro del Consejo de la Cultura y las Artes en su trabajo ha sido fundamental y "lo siento como un lindo premio que mi país me ha dado, reconociendo mi labor de artista.
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lunes 14 de diciembre de 2009
martes 6 de octubre de 2009
Libros & Novedades, octubre 2009
miércoles 16 de septiembre de 2009
La lucha por repatriar los restos de indígenas chilenos desde Europa
Fue un hallazgo insólito. El objetivo inicial era recorrer varios países de Europa para reconstruir la ruta que siguieron cuatro etnias originarias de Chile al ser capturadas y exhibidas en los llamados "zoológicos humanos" en el siglo XIX. A la vez, estaba el "objetivo utópico" de encontrar las osamentas de algunos grupos indígenas, pero era algo casi imposible.
En febrero de 2008, el proyecto tuvo un vuelco insospechado. Luego de tres semanas de viaje por Roma, París, Bruselas, Londres, Hamburgo y Berlín, el documentalista Hans Mülchi y el historiador Christian Báez, ambos chilenos, dieron en Zurich con un hallazgo sobrecogedor: cinco osamentas de miembros de la comunidad kawésqar -o alacalufe- en el departamento de antropología del establecimiento.
En septiembre de 1881, un grupo de 11 kawésqar fueron capturados en Tierra del Fuego por el empresario alemán Carl Hagenbeck, fundador de las muestras humanas en Hamburgo, para ser llevados a París. Ahí fueron expuestos por primera vez en el Jardin d'Acclimatation , donde se le cobraba a la gente por verlos. "Los kawésqar fueron expuestos como animales en un zoológico", relata Báez.
Los restos, conservados como esqueletos, fueron identificados como Henry, Lise, Grethe, Piskouna y Capitan -bautizados así por los europeos- y permanecen bajo el cuidado de los antropólogos suizos Christoph Zollikofer y Marcia Ponce de León. El dato clave que los llevó a viajar a Zurich fue su estadía en Berlín, la última ciudad del itinerario que pensaban visitar. Ahí se contactaron con la investigadora Marisol Palma, quien les dio la pista clave: documentos de la época indicaban que los cinco fueguinos muertos en Zurich podrían estar en
El resultado del viaje fue el documental "Calafate, Zoológicos Humanos", que será estrenado en abril de 2010. Pero hoy el fin de los documentalistas es otro. "Mi meta es que los restos estén en Chile en enero", dice Mülchi.
Gestiones de repatriación
Hace un mes y medio, Hans Mülchi se reunió con autoridades del Gobierno. En aquella reunión, Rodrigo Egaña, en ese entonces comisionado presidencial para asuntos indígenas, se comprometió -según Mülchi- a dos cosas: primero, a facilitar el trámite de repatriación. Y segundo, atender la demanda de la comunidad kawésqar de Punta Arenas para habilitar un espacio en el cementerio para los restos. El paso más difícil ya fue resuelto: la venia de los suizos. A través de una carta escrita por el director del Departamento de Antropología de
"Lo que nosotros tenemos planeado es entregar personalmente las osamentas. Vamos a viajar hasta Chile", asegura Zollikofer. La fecha, sin embargo, todavía no se confirma, ya que según el científico depende de "cómo avancen las negociaciones para encontrar una sepultura", dice. De hecho, los suizos se preocuparon de hablar personalmente con la comunidad kawésqar. "Fue emocionante. Imagínese lo que es para ellos hablar con alguien que está cuidando a sus antepasados", cuenta Zollikofer, quien dialogó vía skype con Celina Llan Llan, miembro de la comunidad alacalufe.
Actualmente hay alrededor de 150 kawésqar de segunda generación en Punta Arenas. Para la consejera titular del pueblo kawésqar, Haydée Aguilar, fue una "tremenda alegría" tener noticias de sus antecesores. Pero, al mismo tiempo, expresa su preocupación: "Está complicado porque nosotros estamos en la lucha constante para nuestro cementerio".
"No ha sido prioridad"
El jueves 27 de agosto, Rodrigo Egaña dejó su función a cargo de los Asuntos Indígenas. Tras el reclamo de algunas comunidades mapuches sobre la falta de autoridad política de peso para enfrentar los conflictos de la zona, Egaña fue desvinculado del cargo. A cambio,
"Cuando yo estaba a cargo de los asuntos étnicos tomamos esa decisión y decidimos impulsarla", asegura Egaña, refiriéndose a la repatriación de las cinco osamentas kawésqar. Agrega: "Ahora hay cambios de autoridades y ellas verán si mantienen o no las mismas prioridades y urgencias".
Para Hans Mülchi está claro que el "Gobierno se ha demorado en sus gestiones. Hace más de un año -dice- que tenían conocimiento del tema. No ha sido una prioridad. Yo habría esperado mayor eficacia", asegura.
Nómades y carnívoros
Los kawésqar o alacalufes eran indígenas nómades que recorrían en canoa los canales de
Alacalufe fue el nombre que les dio el marino inglés Robert Fitz Roy, el que se conservó hasta que el gobierno chileno comenzó a usar oficialmente el nombre kawésqar para referirse a esta etnia.
Para ellos, la unidad base era la familia, la que se desplazaba sola en su canoa en busca de alimento. Acostumbraban comer lobos marinos, focas y nutrias. Cuando estaban en tierra construían chozas livianas con armadura de madera, roble o canelo. Se vestían con una capa de pieles de foca o nutrias que les cubría los hombros y la espalda, la amarraban al cuello con tiras de cuero o fibra.
Hasta la fecha se estima que no quedan más de 17 kawésqar puros. Aunque actualmente en Punta Arenas viven alrededor de 150 alacalufes de segunda generación.
Documental "Calafate, Zoológicos Humanos"
Todavía no se ha terminado de filmar el documental "Calafate, Zoológicos Humanos". El final del filme será la repatriación de los restos kawésqar por los suizos y la sepultura en el Estrecho de Magallanes, adelanta el director Hans Mülchi. Él junto al historiador Christian Báez viajaron 35 días por Europa para reconstruir la ruta de tres grupos de fueguinos (kawésqar, selk'nam y tehuelche) y uno mapuche, llevados a Europa a fines del siglo XIX, para ser exhibidos en los llamados "Zoológicos Humanos".
¿El resultado? 80 minutos de grabación que relata la captura y padecimientos que sufrieron los indígenas. Los documentalistas firmaron un contrato con el proyecto Bicentenario de Canal 13, que comprometió su exhibición. La versión televisiva será de 52 minutos. Los realizadores no descartan la posibilidad de darlo a conocer en salas de cine y festivales. El proyecto también recibió la cooperación económica del Área Intercultural Bilingüe del Ministerio de Educación, que cofinanció la primera parte.
Aunque la iniciativa de realizar un documental surgió hace casi dos años, la idea inicial es de
lunes 3 de agosto de 2009
Opinión: Editar a pulso
Conozco a Montecinos desde la universidad y creo que fue entonces, hacia 1997, cuando editó los primeros libros de poesía, y al poco tiempo la novela Los bigotes de Mustafá, de Jaime Pinos, que incluso yo diagramé, pues algo me manejaba con el Page Maker. En un gesto revelador, Pinos quiso que el lanzamiento fuera colectivo, por lo que en vez de un autor esa noche varios narradores leyeron sus cuentos o fragmentos de novelas en preparación.
Creo que ese espíritu colectivo e informal es el que predomina en las nuevas editoriales chilenas, que nacen por decenas cada mes, probablemente porque los autores no encuentran acogida en los circuitos oficiales. Las transnacionales publican muy poco y los tiempos no están para arriesgarse, mientras que las editoriales chilenas más o menos consolidadas no siempre son una verdadera alternativa, en buena medida porque ya son demasiados los sellos que hacen negocio cobrando a los autores en lugar de pagarles. A veces ese es el único modo de financiar una publicación, pero los casos extremos incluso dan para reportajes-denuncia: hay autores que aportan un millón o un millón y medio para apoyar ediciones que en verdad valen setecientos mil pesos. Casi está de más decir que eso se llama estafa.
Así las cosas, parece más sensato juntarse para armar editoriales que durarán lo que dure el entusiasmo o las convicciones. El ejemplo de La Calabaza del Diablo merece ser tenido en cuenta, justamente por su absoluta independencia. Marcelo Montecinos ha construido su catálogo sin descansar en los fondos del gobierno ni aceptar dinero de los autores, y aunque más de algún poeta ha perdido la paciencia esperando la publicación (pues Montecinos cultiva su propia idea de lo inminente) al final los libros aparecen y circulan e incluso cada año la editorial hace un esfuerzo para promocionarlos en un recóndito pero muy movido estand de la Feria del Libro.
La Calabaza del Diablo no pertenece, por cierto, a Editores de Chile ni a la Cámara del Libro, las asociaciones que actualmente protagonizan un tira y afloja sobre la Feria del Libro. El conflicto supone un quiebre en el sector editorial y tal vez es bueno que eso suceda, pero los argumentos tienden a enredarse, y al escuchar a los distintos actores ya no sabemos si se trata de una simple negociación sobre los precios de los estands o de un cuestionamiento mayor al apoyo que la Cámara recibe del Gobierno.
Es razonable: algunos cuentan con salvadoras inyecciones desde el extranjero y los demás aspiran a recibirlas del Estado. Por eso estoy, de todas formas, con Editores de Chile, pero no creo que sea saludable la tendencia a olvidar que ellos también son, al igual que la Cámara, una asociación privada que representa intereses parciales. Es impensable una Feria del Libro sin la presencia de editoriales que han hecho bastante por la literatura chilena, como Pehuén, Lom y Cuarto Propio, entre otras, y lo mismo vale para sellos recientes como Tajamar y Uqbar. Pero no beneficia a nadie el maniqueísmo que ya parece instalado en la discusión.
viernes 24 de julio de 2009
Libros & Novedades, julio 2009 - Toribio y Bartolo
lunes 13 de julio de 2009
Presentación del libro "Dawson. Isla 10", undécima edición, de Sergio Bitar.
Bajo la dirección de Sebastián Barros, director de Pehuén Editores, el libro fue presentado por el senador Juan Pablo Letelier, el Dr. Arturo Girón quien vivió, junto a Sergio Bitar, como preso político durante la dictadura, los acontecimientos ocurridos en la isla Dawson. También presentaron la obra Miguel Littín, director de la Película basada en el libro y Benjamín Vicuña, quién interpreta el papel de Sergio Bitar, protagonista del filme.
Fotos de la presentación aquí.